La frustración por la venta de boletos para los conciertos de BTS en México escaló a un nivel inédito.
Integrantes del fandom ARMY organizaron una ofensiva digital contra revendedores, luego de denunciar irregularidades en el sistema de Ticketmaster y la aparición inmediata de entradas en plataformas de reventa con precios excesivos.
Colapso en la venta y precios inflados
El pasado 24 de enero de 2026, más de un millón de personas intentaron adquirir boletos para los tres conciertos de BTS en el Estadio GNP Seguros, en la Ciudad de México. Sin embargo, los 136 mil 400 accesos disponibles se agotaron en menos de 40 minutos.
Poco después, comenzaron a circular capturas y anuncios en sitios como Viagogo y StubHub, donde los boletos se ofrecían hasta cuatro veces por encima de su precio original, lo que desató la indignación generalizada del fandom.
ARMY señala fallas de Ticketmaster y Ocesa
Las fans denunciaron múltiples irregularidades durante el proceso de compra, entre ellas:
Fallas constantes en la fila virtual
Incrementos de precio sin previo aviso
Zonas agotadas en segundos
Presunta falta de control ante bots y compras masivas
Estas situaciones reavivaron las críticas hacia Ticketmaster y Ocesa, a quienes ARMY acusa de falta de transparencia y de permitir un sistema que favorece a intermediarios y revendedores profesionales.
Doxeo y sabotaje digital contra revendedores
Como respuesta, el fandom mexicano puso en marcha una campaña organizada para exhibir públicamente a revendedores, conocida en redes como la “venganza ARMY”.

Las acciones incluyeron:
Recolección y difusión de nombres, teléfonos, cuentas bancarias y perfiles digitales
Elaboración de bases de datos compartidas para alertar sobre posibles fraudes
Guías comunitarias para identificar intermediarios sospechosos

Además, en una estrategia más agresiva, algunos grupos saturaron los datos de contacto de revendedores al registrarlos en servicios, cursos, bancos y plataformas, provocando un colapso en sus comunicaciones.

Peticiones formales a Profeco y autoridades federales
El movimiento no se quedó únicamente en redes sociales.

Representantes del fandom impulsaron una petición formal ante la Secretaría de Economía, Profeco y la Comisión Federal de Competencia Económica, solicitando una investigación interinstitucional sobre el modelo de venta de boletos en México.
Entre los puntos que exigen revisar destacan:
El uso del precio dinámico
La efectividad de los filtros antibots
El funcionamiento de las filas virtuales
La reventa digital y su impacto en los consumidores
Un debate que va más allá de BTS
Especialistas en consumo digital señalan que lo ocurrido con BTS no es un caso aislado, sino un reflejo de un problema estructural en la industria del entretenimiento en México.
La presión del fandom ARMY ha reabierto el debate sobre la necesidad de regular la reventa, garantizar precios justos y proteger el acceso equitativo a espectáculos masivos.
Mientras tanto, la polémica continúa y la “venganza ARMY” ya es considerada uno de los movimientos de activismo digital más visibles del fandom en América Latina.
