


La adopción de perritos es una acción solidaria que transforma vidas, tanto de los animales como de las familias que los reciben. Actualmente, miles de perros se encuentran en situación de abandono, esperando una segunda oportunidad para tener un hogar con amor, cuidados y protección.
Desde el Gobierno de la Ciudad, el presidente municipal Pepe Chedraui reiteró la importancia de fomentar la adopción responsable como parte de las acciones para el bienestar animal y la construcción de una comunidad más empática y consciente.
Estas iniciativas buscan reducir la sobrepoblación canina, disminuir el abandono y promover la tenencia responsable en el municipio.
Adopción: un acto de amor y compromiso
Por su parte, el secretario de Medio Ambiente, Iván Herrera, destacó que la adopción es una herramienta fundamental para garantizar el bienestar de los animales y fortalecer la cultura de respeto hacia la vida.
“Invitamos a la ciudadanía a sumarse a estas acciones responsables. Adoptar es un acto de amor, pero también de compromiso social con nuestra comunidad y con el medio ambiente”, señaló.
Las y los ciudadanos pueden conocer y convivir con los perritos en la Estancia para el Bienestar Animal, ubicada en el Parque Cerro de Amalucan, donde personal capacitado brinda información y orientación a las familias interesadas.
Requisitos para adoptar
Adoptar un perrito implica compromiso, atención veterinaria, tiempo de convivencia y cariño constante. Antes de tomar la decisión, es importante considerar el espacio disponible, el estilo de vida familiar y los recursos necesarios para garantizar una vida digna.
Documentación requerida:
- Copia de identificación oficial
- Comprobante de domicilio
- Firma de carta responsiva
Al adoptar, también se apoya la labor de rescate y cuidado, y se evita la compra en vía pública o en lugares de dudoso origen.
Construir una cultura de respeto
El Gobierno Municipal invita a la ciudadanía a informarse, visitar la estancia y considerar la adopción como la primera opción al momento de integrar una mascota a la familia.
Con estas acciones, Puebla avanza hacia una cultura de respeto y protección animal, fortaleciendo el tejido social a través de la empatía y la responsabilidad compartida.
