



Puebla se convirtió en la sede inaugural de las primeras Jornadas del Patrimonio Cultural en México, una iniciativa que busca fortalecer la preservación, conocimiento y difusión del patrimonio, en el marco del Bicentenario de las Relaciones Diplomáticas entre México y Francia.
El encuentro fue inaugurado por el Gobierno de la Ciudad, encabezado por el alcalde Pepe Chedraui, a través de la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural, dirigida por Aimeé Guerra Pérez, en coordinación con la Embajada de Francia en México.
Durante el acto inaugural, Pepe Chedraui destacó que Puebla es la primera ciudad del continente americano en ser sede inaugural de esta iniciativa, inspirada en las jornadas patrimoniales que se realizan anualmente en Francia desde 1984.
El presidente municipal señaló que este encuentro representa una oportunidad para proyectar a Puebla como un referente cultural y fortalecer el intercambio con instituciones y representantes de México, Francia y otros países del continente americano.
Las jornadas buscan acercar a la ciudadanía al patrimonio cultural mediante actividades que permitan conocer y valorar tanto los bienes tangibles como intangibles, además de promover la colaboración internacional en materia de conservación y difusión cultural.
En la inauguración estuvieron presentes MariElise Budib, presidenta del Patronato del DIF Puebla Capital; Delphine Borione, embajadora de Francia en México; Arturo Balandrano Campos, director general de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural; Gustavo Donnadieu, director del Centro INAH Puebla, así como representantes de instituciones francesas y autoridades municipales.
Como parte de las primeras actividades, Diego Prieto Hernández, titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad de la Secretaría de Cultura federal, ofreció la conferencia magistral “Las miradas al patrimonio mundial desde las culturas vivas y su patrimonio inmaterial”.
Con este encuentro, Puebla busca fortalecer el diálogo internacional en torno a la conservación del patrimonio y aprovechar su riqueza histórica y cultural como un punto de encuentro entre México y Francia.
