BUAP aporta su clúster Cuetlaxcoapan para el desarrollo de la supercomputadora mexicana Coatlicue

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), a través del Laboratorio Nacional de Supercómputo del Sureste de México (LNS), se integró al consorcio nacional encargado de construir Coatlicue, la próxima supercomputadora mexicana que podría alcanzar 314 PetaFlops, convirtiéndose en una de las más potentes del continente y superando por siete veces a “Pegaso”, la mayor de América Latina.

Con esta participación, el LNS consolida su papel como infraestructura estratégica para el avance científico y tecnológico del país, al brindar servicios de cómputo de alto rendimiento para instituciones públicas y privadas.

El director de la DCyTIC, Marco Antonio de los Santos Landa, señaló que la BUAP será parte fundamental del proyecto gracias a la robustez de su clúster Cuetlaxcoapan, equipado con procesadores Intel Xeon Haswell, 123 nodos de procesamiento, más de 2,900 núcleos y 240 TB de almacenamiento, conectados mediante red Infiniband de 56 Gbps.

La supercomputadora Coatlicue formará parte del Clúster Nacional de Supercómputo, donde colaboran la BUAP, IPN, UNAM, universidades estatales y centros de investigación como CIMAT, CICESE y Cinvestav. Será una herramienta clave para proyectos de clima, salud, agricultura, predicción de desastres naturales, análisis fiscal, exploración petrolera y procesamiento masivo de datos.

De acuerdo con el gobierno federal, el proyecto —liderado por la SECIHTI— se desarrollará en ocho etapas durante 24 meses a partir de enero de 2026, desde la planeación hasta la puesta en marcha.

Tecnología en crecimiento continuo

Desde 2015, el LNS ha ampliado su infraestructura con cinco clústers especializados y equipos de última generación con GPU NVIDIA V100, A100 y L40. Esto ha permitido atender más de 500 proyectos científicos en áreas como Física de Materiales, Nanociencia, Astrofísica y Química, con un promedio anual de 50 a 70 investigaciones.

El LNS también cuenta con certificaciones ISO 9001, ICREA Nivel III y ISO 37001, garantizando calidad, continuidad operativa del 99.9% y un sistema antisoborno robusto.